El divorcio de mis padres (parte I)

17/6/08


Tenía diecisiete años cuando mis padres celebraron en casa su vigésimo octavo aniversario. A pesar de todo el tiempo que habían estado juntos, o quizás precisamente por el tiempo que habían estado juntos, había llegado un momento en sus vidas en que el amor se acabó. En la mesa estabamos reunidos la familia al completo, mis padres, mi hermana Cayetana y yo. De repente se sienta a la mesa Julián, el jardinero que teníamos por entonces. Papá preguntó a mamá que desde cuando se sentaba a comer el servicio con ellos, y más en sus aniversarios. Mi madre contestó que llevaban dos meses de relación y planeaban un proyecto en común. Yo no podía creer lo que estaba viendo, aunque me resultaba extraño que desde que llegara Julián mi madre se hubiese interesado tanto en la jardinería.

Papá guardó silencio. Casi pude sentir que a pesar de su tranquila fachada se moría de rabia en su interior. Me equivoqué. Sonó el timbre, y cuando Valmaseda abrió la puerta entró al hall una modelo que no recuerdo bien su nombre. Papá nos presentó a su novia. Cenamos todos juntos. Yo no podía entender que estaba ocurriendo pero a los postres hablaron de divorcio y yo, que había estado todo el tiempo reprimiendo mis emociones no pude contenerme más y grite.- ¡¡¡Adúlteros!!!. Y me marché corriendo y sollozando a mi habitación.

Desde entonces comenzaron las discusiones. Mi padre se hizo muy amigo de Julián, a pesar de lo ocurrido. Decía que le apreciaba tanto porque sentia lástima por él. Pero su relación con el jardinero cambió cuando este intentó quitarle el Rolls Royce en el juicio que tuvo lugar después. "Me has decepcionado Julián, nunca imaginé una traición de tí" le dijo fuera del juzgado. Fue la última vez que lo ví, luego me enteré que vivía en Mallorca con una identidad falsa después de que "los Miami" le dieran una paliza de muerte por razones desconocidas.

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Carpincho dijo...
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