Libre

16/6/08



No acostumbro a escribir post tan largos, pero creo que la experiencia que voy a compartir con ustedes merece ser contada con detalle, como las grandes historias. La vida nunca es un camino de rosas, y si nacer en una familia rica te ayuda a vivir de buena manera no impide que a veces suceda algo traumático. No me ha sido fácil decidirme a escribir sobre aquella vez que estuve en prisión.

Todo empezó un sábado de marcha. Salí de un local bastante ebrio y abrí torpemente la puerta de mi Jaguar. Estuve conduciendo una media hora a velocidades de hasta 180 km/hora por carreteras secundarias y mal iluminadas. De repente me ordenaron aparcar a un lado de la intransitada carretera. Cuando ví a un agente acercarse a mi ventanilla sentí latir fuertemente mi corazón. Estaba evidentemente bebido, a esa velocidad era como si quisiera matar deliberadamente a alguien. Yo era como un arma letal, y el agente lo sabía. Me detuvo y me envió a comisaría.

Todo lo demás fue como una pesadilla. Aún recuerdo aquellas palabras que mi carcelero pronunció con aquella voz áspera, como si no tuviese alma. -Señor, espere en el calabozo mientras hago algunas gestiones-. Aquella frase significó para mí el comienzo de mi largo encierro. Mientras me llevaban al calabozo ví que había un hombre sentado en un banco. Recordé entonces todo lo que había visto sobre cárceles y supe que debía formarme una reputación para ser respetado. Cuando escuché la cerradura del calabozo cerrarse tras de mí quise arrojar toda esperanza pero me aferré a ella y traté de serenarme.

-¿Por qué te han traído?-. Me preguntó ese hombre mientras clavaba en mí sus ojos oscuros. Yo titubeé en la respuesta y finalmente le dije. -Maté a toda mi familia-. El hombre me sonrió y siguió mirandome. Noté la presión de un animal que acecha. Luego me dijo que él estaba en el calabozo por conducción ebria pero no le creí. Miré en la pared y ví muchos nombres marcados con navaja en ella. Casi pude hacer mía la desesperación de aquellos reclusos, casi pude ver aquellos fantasmas dentro aún de aquella habitación. Tras dos angustiosas horas me dejaron llamar por teléfono.

Supliqué a mi padre que me sacase de aquel infierno cuanto antes. Media hora más tarde me sacó de allí y dejé atrás con alivio aquella oscura celda de la comisaria. Las dos horas y media que pasé en prisión fueron realmente angustiosas. Me pregunté si hubiera podido sobrevivir de haber permanecido más tiempo allí, si no se hubiera quebrado mi espiritú. Supongo que este tipo de experiencias te hacen más fuerte. La imagen que he escogido para este post refleja la soledad de aquella noche. Aquella noche que no olvidaré jamás.

5 Comentarios. Comenta tú:

Anónimo dijo...

joder yo creia ke habias estado cinco años en la carcel siendo violado y todas esas cosas, pero se me olvidaba de ke eres un jodido pijo de mierda al ke el padre le facilita todas las cosas.

rosita dijo...

algunos nos ganamos la vida dignamente y no me hace falta mendigar visitas porque yo con esto no gano nada PAYASO, hay una cosa que odio mas que los ladrones y eso son los pijos de mierda como tu, pero he de reconocer que la cosa te sale bien, tu papa te compra todo y tienes hasta mayordomo, en fin, a ver cuando me mandas a una de tus esclavass o al propio mayordomo a que me limpie que es seguro lo que haces realmente, por cierto, yo tampoco leo tus entradas, saber lo dura que es la vida en el club de campo, no me interesa, por cierto, es mi primera visita y la ultima

PATY dijo...

JAJJAAJJA QUE EXPERIENCIA MAS DURA CARI DEBES DE TENER UN TRAUMA HORRIBLE!!! YO TAMBIEN DORMI UN DIA EN EL CALABOZO Y NO ES NADA AGRADABLE LA VERDAD PERO YO QUE LO VIVI TE DIGO QUE ES MAS TRAUMATICO QUE SE ME ACABE LA CREMA HIDRATANTE Y LA MASCARILLA DEL PELO A LA VEZ ESO SI QUE ES PARA NO OLVIDAR... TAN RESECUNA

dirtykitten dijo...

Enhorabuena por tu blog de humor, es realmente gracioso ^^

Saludos.

cleira dijo...

Por qué la gente odia lo que es diferente a ellos y les queda tan lejano . Si hay cabida en la blogsfera para Anónimo y para Rosita, por qué no para Alejandro Robles Jr. Mucha envidia es lo que hay!!!!! Te animo Alex a que te expreses con toda la libertad de expresión posible.